En un entorno como el actual, tan incierto, caracterizado por la rapidez del cambio y la magnitud de la complejidad, las empresas y las personas deben desarrollar una capacidad especial para leer y anticipar tendencias; una actitud creativa y flexible para encarar los cambios con visión y optimismo.

En esta conferencia, intento presentar un enfoque inspirador de lo que puede suponer el cambio para las personas, entendiendo como Charles Darwin que “no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”.

Por eso animo a las personas a enfrentarse al cambio con la mente abierta y espíritu deportivo, el mismo con el que he tenido que ir afrontado los muchos cambios que han jalonado su trayectoria profesional y personal, y de paso desarticulo una a una las excusas que habitualmente las personas nos ponemos para no abordar los cambios necesarios para reorientar nuestras vidas o nuestros negocios. Excusas como: “¡Qué difícil!”, “No puedo permitírmelo”, “Soy muy mayor (o muy joven)”, “Ahora estoy muy ocupado”, “Va a llevar mucho tiempo”, entre otras. Justificaciones todas ellas limitantes que, en definitiva, nos bloquean e impiden nuestro crecimiento.

Reto a que detectemos esos miedos acechantes de los que se alimentan nuestras excusas favoritas. Con nuestros miedos conjurados, se muestra el camino del círculo virtuoso del cambio: un proceso de afrontamiento que nos conduce desde una responsabilidad vital al margen de victimismos, hasta la radical anticipación del cambio, más allá de la mera adaptación confortable.

Historias de un superviviente